Prótesis Total de Cadera: Recuperación de Movilidad y Alivio del Dolor en Caso de Necrosis Avascular
Presentación del caso
Un paciente de 46 años consulta por un dolor crónico en ambas caderas, que ha limitado su movilidad durante años. A pesar de múltiples tratamientos conservadores, el dolor persistió, afectando significativamente su calidad de vida. Tras una evaluación clínica exhaustiva y el análisis de pruebas de imagen, se diagnostica necrosis avascular bilateral de cadera. Esta afección ocurre cuando el suministro de sangre a la cabeza del fémur se interrumpe, provocando la muerte y deformación del tejido óseo, lo que genera dolor intenso e incapacidad funcional.
Para restaurar su movilidad y aliviar el dolor, se recomienda realizar una prótesis total de cadera.

Tratamiento realizado
Se lleva a cabo una artroplastia total de cadera derecha, utilizando materiales de última generación para garantizar durabilidad y funcionalidad:
- Cotilo PSL HA Trident: geometría PSL con autobloqueo periférico, recubrimiento de titanio CPTi y PureFix HA.
- Polietileno X3 altamente reticulado: diseñado para minimizar el desgaste y la oxidación, con alta resistencia mecánica.
- Vástago femoral Acolade II: mejora la estabilidad, reduce el riesgo de fracturas intraoperatorias y garantiza resultados funcionales duraderos.

Evolución del caso
Debido a la buena evolución del paciente y al hecho de que la patología era bilateral, se realizó el mismo procedimiento en la cadera izquierda a los 6 meses. En la revisión a los 4 meses tras esta segunda intervención, la radiografía mostró una correcta integración de la prótesis. El paciente acudió sin muletas, sin dolor, y se había reincorporado a su puesto de trabajo, logrando una recuperación completa y mejorando notablemente su calidad de vida.
Resultados del Procedimiento
El protocolo postoperatorio incluye:
- Día siguiente a la cirugía: movilización inicial con fisioterapia.
- 48 horas después: alta domiciliaria con apoyo de muletas.
- Revisión a las 4 semanas: retirada de una muleta y orientación sobre ejercicios de recuperación.
- Control a los 4 meses: radiografías de seguimiento para evaluar la integración de la prótesis.
Gracias a este enfoque quirúrgico y rehabilitador, el paciente recuperó la movilidad, eliminó el dolor crónico y regresó a su vida laboral activa.





