Esguince de tobillo

esguince de tobillo

El esguince de tobillo es una lesión que ocurre cuando los ligamentos que soportan el tobillo se estiran o se rompen debido a un giro o una torsión brusca. Es una de las lesiones más comunes en deportes y actividades físicas.

Tratamientos:

  1. Reposo y elevación: Descansar el tobillo y elevarlo por encima del nivel del corazón para reducir la hinchazón.
  2. Aplicación de hielo: Usar compresas frías durante los primeros 48-72 horas para minimizar la inflamación y el dolor.
  3. Compresión: Utilizar una venda compresiva para reducir la hinchazón y proporcionar soporte adicional.
  4. Terapia física: Ejercicios de fortalecimiento y estiramiento para restaurar la fuerza y la flexibilidad del tobillo, así como para mejorar el equilibrio y la estabilidad.
  5. Uso de una férula o soporte para el tobillo: Proporciona estabilidad y evita movimientos que puedan agravar la lesión.
  6. Medicamentos antiinflamatorios: Para aliviar el dolor y la inflamación.
  7. Rehabilitación gradual: Un programa progresivo para mejorar la funcionalidad del tobillo y prevenir futuras lesiones.

Es una articulación formada por la parte distal de la tibia y el peroné y la superficie craneal del astrágalo, estabilizados por unos elementos capsuloligamentosos.

Son muy frecuentes. 1 de cada 3 lesiones del aparato locomotor son lesiones de tobillo. Y están muy relacionadas con la práctica deportiva.

Es un estiramiento o desgarro de los ligamentos del tobillo.

En función del tipo de esguince el tratamiento variará, pero de forma general, se seguirá el acrónimo ingles RICE. R (rest) reposo, I (ice) hielo, C (compression) compresión, y E (elevation) elevación.

Este signo se debe a la rotura de una fina rama de la arteria maleolar externa que se introduce entre los dos fascículos del ligamento peroneoastragalino anterior e indica la lesión de este.

Seguir las recomendaciones anteriormente comentadas, pero intentando siempre reducir en la medida de lo posible el tiempo de inmovilización del tobillo. Es muy importante el tratamiento posterior para evitar que la lesión evolucione a una inestabilidad crónica de tobillo.

Existen 3 grados. Leve o tipo 1. Moderado o tipo 2 y Severo o tipo 3.